Audio

Un microcosmo de sonido personal convertido en sillón.

Vector Illustration of a Colorful Music Equalizer

Si no puedes estar sin oír tu música favorita tenemos el invento que, seguramente, revolucionará tu vida.

La Sonic Chair es la más fantástica y futurista experiencia musical, creada para sentarte en el corazón de un maravilloso sistema de sonido envolvente.

Las bocinas encapsuladas en el cuerpo de diseño intimista, generan el volumen suficiente para hacer que aún los tonos bajos suenen potentes, mientras que una membrana especialmente enfocada en centralizar el sonido sirve como respaldo, aumentando aún más las frecuencias más bajas y creando la sensación de estar en una actuación en vivo.

El diseño abierto te garantiza una resonancia equilibrada para un medio ambiente sano, creando tu propia isla de aislamiento acústico.

Los ruidos de fondo no perturban el disfrute de la música en la Sonic Chair, independientemente de que estés sentado en un vestíbulo, una sala de aeropuerto, una librería o una tienda de música, la Sonic Chair te proporcionará tanto placer que solamente podrás escuchar los sonidos de tu excepcional y único ambiente personal.

Incluso puedes conectar tu iPod o portátil y trabajar sin distracciones.

Y por supuesto, en casa finalmente te permitirán escuchar tu concierto favorito a todo volumen, sin molestar a tu familia o tus vecinos.

Su diseño está realizado en una exquisita tapicería de colores brillantes.

Su característica adicional es un brazo giratorio y plegable de acero inoxidable, en diferentes formatos.

Para asegurarte un sonido de primera clase en la Sonic Chair los componentes están integrados y perfectamente sincronizados en un recinto de acústica circular, con un amplificador de cuatro canales, subwoofer y un cuerpo enfocado en la membrana de sonido.

Y si aún te parece poco, también incluye diversos conectores de entrada de equipos periféricos tales como computadoras portátiles, reproductores mp3, reproductores de CD, iPods o X-Boxes.

Un verdadero paraíso musical, para aislarte del mundo o para compartirlo con la persona que más quieres.