Informática

La Web 2.0 estalla con el adiós al Rey del Pop

Ayer la Web 2.0 vivió su segundo gran fenómeno de tráfico masivo a través de todas las redes sociales, comunidades y sitios disponibles. Desde el impacto dado por Barack Obama en su campaña presidencial que no se veía algo semejante. Estamos hablando de la transmisión online del funeral homenaje al rey del pop: Michael Jackson.

Este evento realizado especialmente para los seguidores de Michael Jackson tuvo lugar en el Staples Center de Los Angeles y transmitido en forma simultánea por televisión, Internet, servicios de telefonía móvil e incluso consolas de videojuegos. Las comunidades online previniendo lo que sería la multitudinaria convocatoria a través de la red gestionaron con anticipación los requerimientos básicos de infraestructura que semejante tráfico de usuarios le demandaría.

Los más utilizados por los internautas fueron: Facebook y MySpace, quienes ya habían firmado los correspondientes acuerdos con las cadenas de televisión: CNN y AEG. Otros de los más utilizados fueron los sitios de transmisión online, tales como: Hulu o Ustream. Aunque no fue menor la participación de los usuarios de sitios como Twitter, con los cuales iban siguiendo y comentando la transmisión.

Según los propios organizadores del homenaje, esta transmisión online superó ampliamente a la de Asunción del actual Presidente de los Estados Unidos: Barack Obama; convirtiéndose en el evento más visto a través de la Web.

Obviamente a todo esto le antecede la cantidad de sitios que se han creado desde el fallecimiento del ídolo, el pasado 25 de junio; y los miles de videos, fotos y artículos que fueron subidos a la red desde ese momento. Un ejemplo simbólico de esto es lo sucedido en YouTube, sitio en el que el video de Thriller se ha convertido en el más visto, con casi 50 millones de usuarios que lo han descargado.

Sin dudas, una vez más sus seguidores pueden decir: ¡Michael Vive! Y lo hace a través de sus obras, del amor que ha sembrado en millones de almas que lo siguen y sobre todo en un nuevo espacio conocido como la Web 2.0 donde a partir de ahora se aloja su historia y su adiós.

Fuente: SDP |      Imagen: New York Times