Video e imagen

El fotoperiodismo y su visión del mundo

En varias ocasiones podemos ver que el mundo del fotógrafo entra en conflicto permanente cuando se trata de analizar el por qué de una fotografía. Hace unos días salió a la luz en el Libro de Manila Ed. Gran Sol, 2005; una fotografía que muestra integrantes de una pandilla posando en una cárcel. Ésta desató una polémica que tiene como protagonista al multipremiado y reconocido fotógrafo español Ricky Dávila, quien dio a conocer su opinión sobre el “ego” con el que trabajan muchos fotógrafos de prensa. En un reportaje publicado en la web el fotógrafo declara que le “repugna la falsa épica del fotógrafo audaz que tan de moda parece estar”. Podemos ver como dentro de su opinión personal, Dávila establece una diferenciación entre lo que es el fotoperiodismo y el documentalismo, al cual define como el trabajo fotográfico que representa una realidad determinada.

Además de que trabaja sin la restricción de tiempo ni de tema que impone la mecánica del fotoperiodismo, contiene asignaciones, fechas límite, y posterior edición, las cuales no están condicionadas siquiera al ojo del editor gráfico, porque agrega que después de todo “¿quien no puede opinar y hasta elegir una foto?”

Algunas de las tantas a las que hace alusión sobre la falsa épica, es la de Kevin Carter, donde nos muestra un niño a punto de morir de hambre con un buitre detrás. Dadas algunas declaraciones que nos comparte Dávila, no podemos confirmar ni ponernos de su lado, al momento en que nos afirma que el documentalismo no cambia al mundo.

Estamos seguros, y defendemos que por el contrario sí cambia tanto al fotógrafo, a los fotografiados y a sus espectadores. Los sujetos son elegidos por el fotógrafo, a los cuales se les enlaza también con determinados temas, esa persona fotografiada cambia al sentir que alguien perpetuará su imagen, y los espectadores darán uso a su imaginación, abriendo sus mentes hacia nuevos conocimientos, hacia aquellas cosas que puedan generarles determinadas imágenes.

Todas y cada una de las fotografías que podemos apreciar, nos crean nuevos mundos, nos hacen ir más allá de los límites de nuestra imaginación y con esta reflexión jamás podríamos decir que el documentalismo no cambia al mundo.