Informática

Cómo ser un buen blogger en la era 2.0

I am a blogger

El crecimiento de la Web 2.0 ha logrado que grandes empresas y medios de comunicación pongan sus ojos en la red, especialmente en los blogs. Este fenómeno, medianamente nuevo llamado blogósfera, reúne todo tipo de personas y temáticas.

Lo que en un comienzo se reducía a páginas personales, algunas con cierta similitud a diarios íntimos o bitácoras de viaje virtual, hoy en día se ha transformado en verdaderos sitios de información, con flujo de noticias y conocimientos importantes.

Ser un blogger en estos tiempos no es cualquier cosa, si bien sabemos que hay miles y miles de blogs que difícilmente lleguen a ser leídos por una cantidad importante de personas, también los hay que reúnen día a día a miles de visitantes únicos frente a sus escritos.

¿Cuál es su secreto, cómo lo logran? Quizás no sea una pregunta fácil de responder, pero podemos ir viendo algunos puntos que seguramente nos acercarán a una conclusión bastante acertada.

Si intentas hacer de tu blog un sitio reconocido y de un nivel adecuado para llamar la atención de los millones de internautas que navegan a diario por la red, mira con atención estos consejos o pequeñas claves para que tu bitácora sea un poco mejor.

–    Claridad y simpleza en el uso de herramientas

Tanto la fuente como otras tantas herramientas que se utilizan para el formato de los textos deben ser sencillas y claras, con un tamaño adecuado para la buena lectura y sin ninguna fantasía o artilugio que confunda y dificulte la comprensión del lector.

–    Frases cortas y concisas

Debes prestar suma atención al tipo de redacción que usas, las frases demasiado extensas generalmente te hacen caer en serios problemas de puntuación y gramática. Para que un texto sea entendible nada mejor que las frases cortas y directas.

–    Textos de una extensión media

Los artículos ideales normalmente se ajustan a un formato que va desde las 450 a las 600 palabras. Los lectores buscan en la red información clara y puntual, si se encuentran ante un texto demasiado extenso probablemente desistan de leerlo. Si bien tu artículo debe tener la extensión necesaria para cubrir toda la información que necesitas brindar, no debe ser tan largo como para desalentar a los posibles interesados.

–    Lenguaje adecuado y entendible

El uso de un lenguaje demasiado técnico o elevado, sin necesidad de serlo, suele convertirse en un verdadero estorbo e incluso muchas veces es tomado como una muestra de excentricidad y soberbia. Manéjate en la medida de lo posible con un lenguaje afable y simple, que resulte agradable a la lectura y facilite la comprensión de la información que estás brindando. Un buen consejo, además, es el uso de párrafos cortos, que no superen las tres frases.

–    Separa, señala, compone.

El uso de sangrías, números, viñetas y espacios, suele resultar una gran ayuda a la hora de dar una forma a tu relato, ya que una buena organización simplifica enormemente el trabajo de lectura y comprensión. Arma tu artículo de modo tal que, a simple vista, tu lector ya sepa que en él encontrará lo que necesita y organizado de una forma que lo ayude a entender y recordar la información brindada.

Otros consejos básicos son la elección de un título que claramente muestre lo que tu artículo tiene para ofrecer a tus visitantes, un breve párrafo introductorio que resuma el contenido del artículo y un broche de oro con un cierre a modo de conclusión y asesoramiento.

Nunca olvides corregir varias veces tu texto antes de subirlo a la red, comprueba la ortografía y la gramática. Si publicas un texto colmado de errores ortográficos y con mala gramática o puntuación probablemente pierdas un inmenso número de visitas por muy interesante que sea lo que tienes para decir. Recuerda que no solo cuenta lo que dices, sino la forma en que lo dices.

Cumpliendo básicamente estos puntos y con un buen enfoque de los temas que deseas abordar tienes el éxito de tu blog asegurado, solo resta que lo tomes con  responsabilidad y compromiso ante aquellos que se acercarán a él en busca de textos interesantes.