Video e imagen

Arte fotográfico y sociología de la mano de Rineke Dijkstra

Todos buscamos en las obras fotográficas de los artistas consagrados una segunda lectura, un toque de excentricidad, ese algo que convierta sus imágenes en diferentes a las que cualquiera de nosotros podríamos capturar. Sin embargo hay una fotógrafa holandesa que ha basado su estilo en mostrar retratos absolutamente despojados de cualquier pretensión que vaya más allá que revelar la esencia del ser humano corriente que está frente a ella y su cámara.

Rineke Dijkstra desarma literalmente a sus modelos, en 20 años de carrera ha escogido cuidadosamente a cada una de las personas que decidió retratar, aunque muchos que miran ligeramente su obra lo pongan en duda. Desde niños, adolescentes y madres primerizas hasta soldados o toreros; cada uno de ellos han descubierto su dignidad humana delante del ojo artístico de esta fotógrafa.

En este momento casi 70 fotografías y cinco instalaciones de vídeo, de Rineke Dijkstra, se exponen en el Museo de Arte Moderno de San Francisco. La muestra dura hasta el 28 de mayo y en ella se puede encontrar todo el recorrido y el talento de esta magnífica fotógrafa, retratista por naturaleza y con un especial interés por la vida de las personas y su evolución; un afán casi extremo por conocer de cerca y registrar el proceso de evolución física y mental de sus modelos. Interés y afán que van mucho más allá de la fotografía.

Por estos motivos verán la imagen de una adolescente en la playa, insegura de su imagen pero con la ternura típica de la juventud, y también podrán ver las series que forman parte de los diversos estudios fotográficos sobre diferentes personas: la niña refugiada de Bosnia desde que llega a Holanda hasta que se convierte en una joven segura de sí misma, o la historia de Olivier que ingresó a la Legión Francesa.

Una exquisita mezcla de arte fotográfico y sociología con el toque justo de talento que unos pocos poseen y saben canalizar.